Maceración Carbónica, el vino que nace de la uva que no se pisa

Mac.Carb.

16 marzo

REPORTAJE DE RASA STRANKAUSKAITE PARA Restaurante7Islas.com

La elaboración de vino por el método de ‘maceración carbónica’ consiste básicamente en introducir los racimos de uvas enteros en un deposito y cerrarlo herméticamente, creando en su interior una atmósfera rica en anhídrido carbónico (CO2). Para la maceración carbónica -fermentación intracelular- se necesita uva entera y sana y sin granos aplastados ni rotos.

En estos depósitos cerrados tras la transformación de los azúcares en alcohol, y sin oxígeno en el interior de cada grano de uva es como se produce la fermentación intracelular. Así, después del prensado de esta uva entera, nace un vino frutal, alegre y fácil de beber.

Desde siempre estos vinos me gustan compararlos con el primer amor, dulce, y la maceración carbónica es la primera en nacer. Con ellos brindamos cada año en San Andrés por la tierra fértil y los vinos volcánicos.

Es un vino jugoso, fragante, aromático. Si lo sirves a 14°C descubrirás todas sus virtudes: frescura, buena acidez, fruta y juventud, chispa y alegría. Estos vinos son amigos de todos los paladares, vírgenes y profanos, no necesitan excesivos compromisos gastronómicos. Con su perfume goloso recuerda inocencia, comer gominolas rojas en el cine y esos primeros besos, dulces, suaves e inocentes…

La Ficha:

Viña Norte Maceración Carbónica 2014

Bodegas Insulares de Tenerife, SA

D.O. Tacoronte-Acentejo - Tenerife

Variedad: LIstán Negro y Negramos - 13% alc.

Temperatura de Servivio: 14ºC - 57,2ºF

Nota de Cata: De precioso rojo cereza con brillo y unos ribetes violáceos, con un perfume eufórico de frutas rojas maduras, moras, fresas camufladas en aromas lácteos a yogur de plátano, en boca es divertido como un beso de Carnaval, disfrazado y amable lleno de carmín, en boca no raspa, no pica, no molesta, grita fugaz, es un sorbo fácil, dulce, inocente para gozar, animar, compartir la vida.

Uno de los vinos más premiado de Canarias.

Maridaje: Siempre los vinos de maceración carbónica con esa chispa divertida, esas burbujas camufladas, me gusta describirlas como primeros besos dulces, inocentes, como con gominolas en el cine. Y, este vino suave y fresco, les propongo maridarlo con el más humilde de los pescados: la sardina. Era el pan de toda la vida de los pobres y un capricho de los ricos. Era, porque ahora grandes Chefs nos proponen geniales recetas y no solo ya se disfrutan en una sardinada recién pescadas a la brasa o sobre una coca totalmente escamadas. Podría sugerirles algunas pero voy a maridar con algo sencillo y que todos hemos comido alguna vez. A mi, personalmente, me encanta un bocadillo de sardinas en un buen pan de cereales con cebolla roja, dulce tomate maduro y rúcula a media mañana en la vendimia, cuando duele la espalda, pican las manos del sol, pero, con un solo sorbo de este vino frutal y con esas sardinas fuera de serie, te das cuenta de aquellas cosas ricas de la vida que no cambiarías por dinero. La fértil tierra volcánica es bella y hay que sentirla.

Maceración Carbónica, el vino que nace de la uva que no se pisa

Bodegas Insulares Tenerife